SAN PETERSBURGO, Rusia (Reuters) - Con la presencia del presidente Vladimir Putin y 44.000 entradas vendidas, el inicio de la Copa Confederaciones dará a Rusia la oportunidad de mostrar sus preparativos de cara al Mundial de fútbol del próximo año, a pesar de las preocupaciones sobre seguridad e infraestructura de los estadios.
El campeón del mundo Alemania y los seis ganadores de las confederaciones de la FIFA se unirán a Rusia para disputar un torneo de dos semanas que permitirá al país anfitrión evaluar la preparación de cuatro de sus sedes para el Mundial y su capacidad para controlar a los aficionados extranjeros.












