
Pero el festejo en Múnich tuvo más que cerveza. Una pancarta en la tribuna marcaba la relación de la hinchada con el entrenador por medio de un escueto “Danke Pep”. Más efusivo fue el presidente del Consejo Directivo del Bayern, Karl-Heinz Rummenigge, quien agradeció a Guardiola “todo lo que has hecho. Contigo hemos sido tres veces campeones, ganamos una vez la Copa de Alemania, la supercopa europea y el Mundial de Clubes”.
Ducha de cerveza
Rummenigge también destacó en el Allianz Arena muniqués que el DT catalán “ha sido un gran embajador para el club y para toda la Bundesliga”. Según Rummenigge, en sus tres temporadas Guardiola llevó táctica y técnicamente a los jugadores del Bayern a un nivel aún más alto que el que ya tenían antes y recordó que en la selección alemana campeona del mundo en 2014 había siete jugadores que pasaron por la escuela de Guardiola.

La fiesta tuvo un fin intempestivo, cuando un centenar de espectadores invadieron el campo y Guardiola y los jugadores se marcharon al vestuario. El balance del catalán en el Bayern muestra seis títulos en tres temporadas y puede subir a siete si el sábado le gana la final copera al Dortmund. La gran deuda de Guardiola es a nivel de Champions, donde nunca logró siquiera acceder a las finales.