martes, 7 de julio de 2015

FIFA inhabilita al chileno Harold Mayne-Nicholls por escándalo de corrupción

ZURICH (AP) -- La FIFA inhabilitó el lunes por siete años a Harold Mayne-Nicholls, el dirigente chileno que estuvo a cargo del grupo de evaluación de las candidaturas de los Mundiales 2018 y 2022, por quebrantar el código de ética.

Mayne-Nicholls, ex presidente de la federación chilena de fútbol, no podrá participar "en todo tipo de actividad relacionada con el fútbol en los ámbitos nacional e internacional durante siete años", informó la FIFA el lunes.

La FIFA no precisó la falta cometida por Mayne-Nicholls, limitándose a decir que su comisión de ética dará a conocer "más datos cuando se haga efectiva esta decisión firme".

Mayne-Nicholls previamente habló ante algunos medios de prensa sobre conversaciones que sostuvo con funcionarios en Catar, sondeando la posibilidad de conseguir puestos de trabajo para familiares en la academia juvenil Aspire.

La comisión de ética, presidida por Joachim Eckert, estuvo a cargo de la vista del caso que contó con la presencia de Mayne-Nicholls, quien en su cuenta de Twitter señaló que apelara ante la FIFA y el Tribunal de Arbitraje Deportivo. El proceso de apelación suele tomar un año.

"Me extraña que (at)FIFAcom publicite una sanción que tiene recursos pendientes, pudiendo esta ser modificada por órganos judiciales superiores", escribió Mayne-Nicholls en la red social.

En un último tuit, añadió que "pido comprensión. No puedo hacer más comentarios por existir expresa prohibición de informar del Comité Etica (at)FIFAcom".

Mayne-Nicholls contemplaba presentarse como candidato a las elecciones presidenciales de la FIFA cuando se le abrió un expediente disciplinario el año pasado.

En 2010, el chileno fue designado por la FIFA para encabezar un grupo de seis miembros con el fin de inspeccionar las candidaturas. Los nueve países que presentaron propuestas fueron visitados entre julio y septiembre de 2010.

Al presentar su reporte técnico a la FIFA, Mayne-Nicholls señaló a Rusia y Catar, que al final recibieron las sedes, como las candidaturas que presentaban más riesgo.

El comité ejecutivo de la FIFA hizo caso omiso del informe, además de otro análisis pedido por la FIFA sobre el potencial comercial de cada una de las candidaturas, en una votación efectuada en diciembre de 2010.

Después de cumplir con su función para la FIFA, Mayne-Nicholls perdió en las elecciones de la federación chilena.